miércoles, 23 de marzo de 2016

MOLINO DEL MEDIO, ROBLEDILLO DE GATA

Esta Semana Santa tuvimos la suerte de visitar el Molino del Medio de mi amigo Julio Rodríguez-Calvarro, en Robledillo de Gata. 
Julio es de los pocos hombres de Sierra de Gata que desde un espíritu emprendedor y cultural ha sabido restaurar el molino de sus antepasados y convertirlo en un importante atractivo cultural; de los pocos de los que goza Sierra de Gata. 




Además del molino, perfectamente restaurado, Julio ha puesto en marcha un tienda de productos relacionados principalmente con el aceite, aunque también se pueden encontrar una amplia variedad de productos alimenticios extremeños, que hacen las delicias de los visitantes.




No se puede visitar Sierra de Gata y no hacer una parada en el Molino del Medio y sobre todo hablar y saludar a Julio que tanto mérito tiene al mantener vivo uno de los cientos de molinos que en otro tiempo poblaron nuestra Comarca


miércoles, 16 de marzo de 2016

EL ESGRAFIADO EN SIERRA DE GATA

Como buena tierra de transición que ha sido Sierra de Gata la fusión e influencias culturales forman parte de su historia y un magnífico ejemplo de ello es el esgrafiado que decora las fachadas de sus edificios.
            De clara influencia castellanoleonesa este tipo de adorno en los edificios de nuestra comarca sigue la pauta y las técnicas empleadas en la arquitectura segoviana, abulense y salmantina.
            Por lo general nos lo encontramos en inmuebles que pertenecieron a las clases adineradas, las cuales intentaron copiar aquello que veían en las viviendas de las gentes pudientes de otras zonas geográficas próximas a la comarca o simplemente intentaron romper con la frialdad de la roca granítica que otorgaba a los edificios un cierto aire espartano.
            El esgrafiado tenía una fase inicial en la que se enfoscaba el muro de la vivienda con una masa de tono oscuro; una vez secada ésta se procedía a extender sobre ella otra capa de masa más fina y de otro color. En esta última capa se marcaban unos dibujos con unas plantillas para posteriormente eliminar toda la masa que figuraba en lo alrededores del dibujo, hasta que aparecía la primera capa que se le dio a la fachada; así el dibujo sobresalía sobre el muro de la vivienda en un color diferente. 


            Con bellas muestras en la totalidad de las localidades de nuestra comarca destacan sobre todas ellas las de la encantadora población serrana de Robledillo de Gata. Realmente curiosos son los del antiguo edificio que perteneció a los monjes franciscanos; el cual conserva un esgrafiado de clara influencia precolombina. Pero no hemos de obviar la decoración de un inmueble céntrico de la misma localidad en el que, junto a ciertas imágenes de animales y seres humanos, se puede contemplar una de las mejores reproducciones del emblema de Sierra de Gata que se conservan en toda la comarca.




            Lástima que el transcurso del tiempo; así como la desidia y el desconocimiento estén provocando la pérdida de un buen número de estas fachadas de edificios que conservaban, hasta hace bien poco, este tipo de arte que bien podríamos definir como el eclecticismo entre el arte pictórico y el escultórico. 




ISIDORO RODRÍGUEZ VÁZQUEZ, el Tarzán acebano





Hubo un tiempo en el que en los pueblos de Sierra de Gata era necesaria la presencia de algún vecino que fuese capaz de perseguir y lograr la extinción de determinadas alimañas como los lobos. En ese papel destacó el vecino de Acebo Isidoro Rodríguez Vázquez, que en la década de los años 50 se presentó en Villasbuenas de Gata con dos lobos y una loba que tenían atemorizados a los pastores de la zona.
Pero Isidoro ya había batido otros records; como la captura de un jabalí de 150 kilos de peso o la captura de una loba con ocho lobeznos en el vientre. 
Este trampero, al igual que muchos otros nacidos por estas tierra, logró su experiencia en este tipo de arte de caza gracias a su prematura actividad cinegética; la cual comenzó a una edad muy temprana, casi siendo un niño, en la década de los años 20, cuando cazaba todo tipo de animales en los ríos y campos acebanos.


Este vecino de Acebo se convirtió en un auténtico mito después de que el gran Valeriano Gutiérrez Mácías publicase un extenso artículo sobre él en 1959 en el diario ABC. Posteriormente Alonso de la Torre, en el año 2002, volvió a retomar la figura de Isidoro en otro artículo publicado en el Periódico de Extremadura.












lunes, 14 de marzo de 2016

GONZALO HERNÁNDEZ VIERA, GOLO




Gonzalo o más bien Golo, pseudónimo con el que firmaba sus obras, nació en Hoyos el 27 de junio de 1927. Desde una edad muy temprana se sintió atraído por la pintura y mientras transcurre su infancia en Hoyos dibuja  todo aquello que le llama la atención.
                Será a mediado de la década de los años 30, más concretamente en 1935, cuando se traslade junto con su familia a Baracaldo, desde donde pasarán a Marsella. En esta ciudad mediterránea se enriquecerá su espíritu artístico gracias a las influencias pictóricas de los grandes pintores que por aquella época abundan en el país galo y a su vez conocerá de primera mano todas las vanguardias europeas de la época. Será en Marsella donde realice sus primeros óleos de paisajes.
                Con el tiempo volverá junto a su familia a España. En salamanca cursará la carrera de magisterio, aprobando a continuación las oposiciones que le darán independencia económica para poder centrarse en su Universo artístico. Al poco tiempo se casará con la soyana María Luisa Valiente.
                Con el tiempo y gracias a determinados acuerdos internacionales el Ministerio de Educación le destinará a Colombia, más concretamente a la ciudad de Cali, donde impartirá con gran éxito infinidad de cursos de pintura y de manualidades.
                En 1966 regresará a España, refugiándose en su pueblo natal, Hoyos, es entonces cuando a parte de su trabajo en su taller, en el que da forma a infinidad de tipos de madera, realiza multitud de obras de arte para particulares por los pueblos de Sierra de Gata. Muchas de ellas han desaparecido por el desconocimiento y la ignorancia de ciertos individuos, como los dos bellos cuadros que decoraron durante décadas uno de los muchos bares que han existido en Acebo. Afortunadamente en esta localidad y en lo que fue hasta hace poco otro establecimiento hostelero se conserva una de sus mejores composiciones pictóricas, que en cierta forma nos recuerda a los cuadros de Paul Cezanne ambientados en Tahiti. Es una pintura de grandes dimensiones que representa a unas mujeres indígenas de voluptuosas formas  realizadas en relieve en una playa tropical.
                Pero Golo también dejó un legado escrito que fueron cuatro volúmenes titulados Formación Manual y publicados por la editorial Epesa en el año 1970.
                En el año 1973 expuso su obra en Cáceres; unas tallas en madera de olivo, la madera que más le gustaba trabajar, que representaban “El Mundo Fantástico de Golo”.
                Este genial artista serragatino finalmente fallecería en marzo de 2010 en Sierra de Gata, con su ausencia nuestra comarca se quedó sin uno de sus artistas más autóctono.