miércoles, 6 de abril de 2016

VILLAMIEL VISIGODA

Mi buen amigo Domingo Domené recoge en uno de sus libros la polémica que un vecino de Villamiel, Dº Joaquín de las Cuevas, tuvo con el párroco de Trevejo sobre el pasado visigodo de Villamiel.
Este personaje se basó en un grabado que se conserva en parte en la fachada de una de las casas de esta localidad serrana, y que tiene un posible origen visigodo, para afirmar que Villamiel ya existía en época visigoda; mientras que Trevejo no .





El grabado representa a San Sebastián rodeado de obispos. El ciervo del círculo superior con la cornamenta en forma de árbol de la vida es en muchas culturas símbolo del renacer espiritual y en  el cristianismo se identifica con el agua de la vida.
Esta representación junto con otra de carácter floral que existe en Robledillo de Gata puede que sean las únicas que existen en toda la Sierra de Gata de la época visigoda.

FIESTAS PATRONALES DE ACEBO

Esta Semana Santa, en un día de lluvia, me dio por rebuscar entre las cajas de documentación que tengo por casa y tuve la suerte de encontrar estos cuatro programas de las fiestas patronales de años pasados de Acebo.






Estos libritos que han ido publicando las diferentes alcaldías de Acebo tienen el valor de que nos proporcionan infinidad de información sobre cómo ha evolucionado este municipio de Sierra de Gata; ya que en ellos nos podemos encontrar desde listados telefónicos, comercios que promocionaban las fiestas, las orquestas que amenizaban las noches festivas y todo el programa de los distintos días de las fiestas que se celebran en el mes de agosto. 

sábado, 2 de abril de 2016

PICTOGRAMA O PETROGLIFO DE VILLAMIEL

Esta Semana Santa pude visitar uno de sitios más mágicos que pueden encontrarse en Sierra de Gata, El Pictograma o Petroglifo de Villamiel.



En la finca en la que se encuentra, de la que no daré su ubicación exacta por el pacto que hicimos los que la visitamos ese día, para así evitar el expolio de esos restos y no perjudicar al propietario de la misma, hay infinidad de muestras arqueológicas de diferentes épocas; aunque la más interesante son las marcas que se encuentran diseminadas en varias rocas y que según diferentes estudiosos pueden ser un primitivo sistema de escritura, un mapa estelar o simples marcas tribales. 




El pictograma o petroglifo principal muestra unos pequeñas cazoletas, perforaciones redondeadas, y unos círculos atravesados por unas líneas irregulares; conocidas por el nombre de bulbas. la finalidad de todos estos grabados como he mencionado anteriormente no está nada claro y tanto arqueólogos como historiadores especulan con todo tipo de teorías; aunque lo que si tienen claro es que todas ellas son de la época del hierro.







Este petroglifo o pictograma guardaría estrechas relaciones con los que se pueden encontrar en Torrecilla de los Ángeles o en las Hurdes, lo que nos confirmaría la movilidad y comunicación de unas gentes que se movían entre las altas cumbres hurdanas y las zonas más meridional de Sierra de Gata.

EL EXPOLIO DE ACEBO TRAS EL INCENDIO

Después del desastre ecológico que sucedió el pasado verano hay unos cuantos que han aprovechado el siniestro para enriquecerse. Como bien dice el refrán:
                         
                                 a río revuelto ganancia de pescadores.


Las empresas madereras han pelado literalmente la mayor parte de los montes quemados de Acebo, incrementándose la sensación de deforestación del muncipio; recordando periodos pasados. 





Algunos vecinos de este municipio denuncian entre dientes como se están produciendo infinidad de irregularidades en la corta y extracción de la madera, tales como: tala de árboles sanos, apertura ilegal de pistas para el tránsito de camiones, destrucción de cercados y paredes de fincas de manera impune, transporte ilegal de más madera de la autorizada, apropiación indebida de terrenos públicos por parte de particulares, cambio de uso de los terrenos afectados por el incendio, etc. 
Todo ésto se está realizando por el módico precio de entre 120.000 y 150.000 euros, es decir una limosna más de las que se suelen repartir en nuestra querida Extremadura para comprar voluntades y callar voces críticas.