sábado, 23 de julio de 2016

LA RONCHAERA, el primitivo tobogán de Cilleros

La Ronchaera, como popularmente se conoce a esta roca de Cilleros, sirvió durante décadas como un inmenso tobogán para los niños de esta población serragatina. 
Mi amigo Fernando Cordero, Juez de Paz cillerano, me contó que la máxima afición que tenían los niños de la localidad cuando él era joven consistía en cortar las ramas de unas escobas, sentarse sobre ellas y deslizarse a toda velocidad por esta inmensa roca. 




Las múltiples necesidades de los niños de una época les obligaban a éstos a agudizar el ingenio inventando juegos para los que utilizaban cualquier elemento que tenían a su alrededor; todos conservamos en la memoria el juego de las Tabas, la Jincacha, los Chapuzones, la Raya, la Rayuela y un largo etc. y que durante décadas fueron muy típicos de cada una de nuestra localidades serranas. En los últimos años todos estos juegos han sido arrinconados por un sedentarismo fruto de una innovación tecnológica como es internet y por los juegos de las consolas.  




Pero la Ronchaera cillerana, exponente máximo de las moles berroqueñas serragatinas que confirman el carácter recio de las gentes de esta comarca, también se identifica con los rituales de fertilidad de los pueblos prerromanos de estas tierras. Según algunos estudiosos era típico que aquellas mujeres o parejas que no podían tener hijos se deslizasen o rodasen por ella ya que suponían que durante ese breve proceso la fecundidad de la mujer o de la pareja se tornaba positiva.

jueves, 21 de julio de 2016

LA COSMOROCA O EL PETROGLIFO DE ACEBO

Los pueblos prerromanos de Sierra de Gata, al igual que otros de la Península Ibérica, adoraron a los dioses del mundo estelar y debido a esa religión de carácter animista dejaron su impronta reflejada en aquellos objetos más cotidianos de su entorno, que no eran otros que las maravillosas rocas graníticas que aparecen por toda nuestra orografía y que les sirvieron de mapas estelares.




En la localidad de Acebo he tenido la suerte de encontrar este mes de julio una roca con una serie de orificios muy similares a los del petroglifo de Villamiel. En esta roca alguien ha tallado un gran circulo en el centro de la misma que podría representar al sol y alrededor suyo un conjunto de agujeros tallados en la misma roca más pequeños que podrían representar a los planetas o las estrellas que estos pueblos veían en el espacio durante la noche.


Por otro lado los mismos arqueólogos no saben explicar muy bien la finalidad de pictogramas o petroglifos como el de Villamiel y al mismo tiempo hay quienes simplifican la explicación de estos orificios en la roca a simples marmitas producidas por la erosión del agua o de la nieve; explicación poco plausible si se tiene en cuenta la perfección de dichos orificios grabados en la roca.


Lo cierto es que este tipo de perforaciones en las rocas sirvieron durante siglos a los pastores como abrevaderos para sus reses e incluso hay quienes se aventuran a decir que algunos de ellas las utilizaron como recipientes para cocinar o para depositar sus alimentos. 
Yo, como bien indica este blog en su encabezamiento, prefiero seguir soñando con un mundo en el que la simplicidad de la vida se resumía en deambular durante el día por el campo para que pastase el ganado y al anochecer dormir sobre la rigidez de una roca serragatina arropado por el manto de estrellas de nuestro impoluto cielo.


LA CAMA DEL MORO, Perales del Puerto

Sierra de Gata está repleta de tumbas antropomórficas de la época medieval talladas en canchales de granito. La mayor parte de las mismas suelen vincularlas la tradición oral serragatina a individuos seguidores de la religión del Profeta; aunque lo cierto es que estas tumbas nada tienen que ver con la religión islámica.




Estos sarcófagos pétreos, toscamente tallados, en los que lo único que se distingue es la figura humana del fallecido aparecen en la mayor parte de las localidades de Sierra de Gata (Acebo, Valverde del Fresno, Trevejo, Cilleros, etc,,,,) buena parte de ellos suelen encontrarse cerca de primitivos centros de culto, ermitas o iglesias.
Perales del Puerto conserva un buen número de ellas y algunas zonas de este municipio cuentan con algunas concentraciones importantes de las mismas que podrían hacer suponer que en ellas funcionaron algunas necrópolis medievales.





La Cama del Moro, como se conoce a una de las tumbas pétreas que se hallan en el término municipal de Perales del Puerto, es una tumba antropomorfa de un individuo adulto; muy posiblemente de un varón, según refleja el tamaño de la misma, que se encuentra tallada en lo alto de un pequeño montículo berroqueño de una extensa campiña desde donde se divisa la elevación montañosa de Jálama y la plenillanura que conecta con Moraleja y Cilleros. Dicha tumba se encuentra ligeramente orientada hacia el oeste, como muchas otras de su estilo.
La visita a estos restos arqueológicos no es muy complicada. Tomando la carretera que va desde Perales del Puerto a Cilleros nos desviamos a la izquierda, a la altura de la cañada que cruza la carretera; una vez pasado un alcornocal y dejando a la derecha una majada, en una cima de esa llanura peraliega, en el único roqueral que existe, se encuentra esta tumba antropomórfica.  

domingo, 26 de junio de 2016

ACEBO VIAJÓ POR EL MUNDO EN DOS SELLOS

En el año 2007 acepté el reto que ofrecía correos de estampar la imagen que quisieses en los sellos que ellos confeccionaban y que usábamos en los sobres cada vez que queríamos enviar una carta por correo ordinario. 
Elegí tres imágenes que me parecieron las más representativas de Acebo. Una de ellas era una fotografía del pueblo del año 1969 que conseguí de una postal que había enviado mi madre a mi padre en su época de noviazgo y la otra era, cómo no, una fotografía del Cordero Bendito, Ecce Hommo que levanta auténticas pasiones en Acebo.









La noticia de la emisión de estos dos sellos la recogió El Periódico Extremadura en sus páginas el siete de febrero de 2007.