domingo, 1 de noviembre de 2026

VEGAVIANA Y SU HISTORICO LIBRO

El libro de Florian Caro Cerro sobre Vegaviana es una auténtica tesis doctoral de alguien que se encuentra enamorado de su pueblo. Muy posiblemente jamás se vuelva a publicar un libro de tal calidad sobre esta localidad, que nació en la época de los planes de regadío de la etapa franquista.




 




 



CONVENTO DE LA MADRE DE DIOS DE CORIA

Parada obligada en Coria es el Convento de la Madre de Dios de Coria. Si el visitante de esta ciudad longeva quiere llevarse algo típico de Coria lo más recomendable es pasar por este histórico convento y llevarse cada una de las cajas de los diferentes dulces que elaboran estas monjas. Pastas de té, perronillas, princesitas, dulces de almendra y un largo etc hacen las delicias de cualquier "laguman" que se precie.
Las monjitas también han intentado recrear en una de sus salas un pequeño museo de arte sacro con buena parte de los objetos que han atesorado a lo largo de los siglos. Destaca también sobremanera su patio interior con un suelo bellamente decorado con motivos florales realizados con los cantos de las piedras del Alagón; así como una estela romana que muestran en ese patio gongoriano. Con el tiempo me imagino que convertirán sus celdas en aposentos para todos aquellos a los que les gusta retirarse durante una temporada en meditación y que están dispuestos a pagar la cantidad que se les pida por sumergirse en esa atmósfera introspectiva tan conventual.

 

























 

El BOBO DE CORIA, un mesón ancestral

 Decir Coria es decir "El Bobo de Coria", Juan Calabazas. Un hurdano que, por arte de birlibirloque en una España decadente y en donde los verdaderos seres deformes eran los monarcas que estaban al frente de un decadente imperio español, consiguió hacerse un hueco en la corte y convertirse en un personaje prominente con cierto poder y cuya imagen llegó a ser representada en uno de sus cuadros por el magnífico Velázquez.

Pero el Bobo de Coria da también nombre a un mesón ricamente decorado con los objetos más variopintos que su dueño actual ha podido encontrar en Coria y sus alrededores. Incluso en el Madrid decimonónico se publicó un periódico satírico titulado El Bobo de Coria. 











MUSEO CARCEL REAL DE CORIA

El museo de la Cárcel Real de Coria es un claro ejemplo de esos pequeños museos que han proliferado por todas las poblaciones pequeñas de España y Portugal y que se esfuerzan sobremanera para mostrar su rico pasado histórico, etnográfico, antropológico, etc. 
Cuando uno camina por las salas de este histórico edificio, realiza un paseo por el pasado de esta ciudad milenaria que es Coria. Desde una sobriedad y una sencillez absoluta, podemos viajar desde el calcolítico hasta épocas contemporáneas, que finalizan con un emotivo homenaje a la tradición taurina de los corianos. 
Antes de abandonar tan digno museo, en uno de los lienzos de la pared que acompañan a esa robusta escalera de granito, bellamente tallada, se puede leer lo que pudo llegar a ser la despedida de un cautivo acebano del cual se desconocen tanto los motivos de la estancia en esta cárcel, así como el final que pudo tener su encierro.